En nuestros barrios y comunas, la paz no se firma únicamente en mesas distantes; se teje en el día a día a través de la memoria, el trabajo compartido y la convivencia cotidiana. La Corporación Las Sabinas es un testimonio vivo de cómo las experiencias locales sostienen la esperanza y fortalecen la identidad comunitaria en el territorio.
Esta organización de mujeres inició sus primeros procesos comunitarios en 2005 y se constituyó oficialmente en 2009, impulsada por vivencias de profundo dolor personal, como la vivida por Dora Nelly Restrepo tras el asesinato de su hijo. Lo que comenzó como un grupo de amigas reunidas para compartir su duelo y buscar sanación interior, se convirtió en una iniciativa colectiva enfocada en transformar las realidades de sus barrios.
En su camino de fortalecimiento comunitario, las integrantes de Las Sabinas participaron en el diplomado de construcción de paz y derechos humanos brindado por la Corporación Surgir. Esta formación les permitió redefinir el concepto de paz, superando la idea tradicional de que se trata de un asunto exclusivo entre el Estado y los grupos armados. En su lugar, comprendieron el valor de la paz territorial y de las paces múltiples, entendiendo que la paz se tramita desde la base y atiende las problemáticas sociales cotidianas, como la prevención de adicciones y la convivencia en el barrio.

Actualmente, una de las apuestas centrales de Las Sabinas es llevar cátedras de paz a los colegios para impactar a niños, niñas y adolescentes. Su propuesta parte de reconocer que el primer territorio de paz es la propia persona y la familia, para desde allí proyectar la tolerancia, la empatía y la resolución pacífica de conflictos hacia la cuadra, el barrio y el aula escolar.
Toda esta trayectoria queda visibilizada en la pieza audiovisual “Tejiendo confianzas para la paz territorial”, la cual recoge las voces y vivencias de estas lideresas. El material hace parte de la estrategia de divulgación del proyecto Puntadas de Paz II, liderado por la Corporación Surgir con el apoyo de FAD Juventud y la Junta de Andalucía (España). Asimismo, cuenta con el soporte pedagógico y simbólico del Museo Casa de la Memoria, vinculando memoria viva, enfoque de género y participación comunitaria en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá.
¿Cómo piensas que podemos seguir tejiendo confianzas desde nuestras comunidades para que la paz territorial sea una realidad cotidiana?
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Este es un contenido financiado por la Corporación Surgir.
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