Nuevos métodos de educación en casa, un reto en tiempos de cuarentena.

Durante la cuarentena, uno de los principales desafíos es continuar con la educación desde casa para no frenar el calendario académico, por esta razón la Alcaldía de Medellín diseña la estrategia “en casa aprendemos”  pensada para población con o sin acceso a internet, sin embargo esta propuesta no ha sido del todo una solución para algunas familias de la Comuna 2, pues la limitación de los recursos dificulta cumplir las tareas y actividades requeridas. 

Para Biarny Florez, madre de dos estudiantes de la Institución Educativa Asia Ignaciana, pese a tener un dispositivo electrónico, esta metodología ha sido difícil “yo tengo una tablet pero no tenemos internet. La información me llega por WhatsApp y una vecina me dio la oportunidad de pegarme al wifi de ella, pero es muy lento y ha sido muy difícil así. Estar imprimiendo también muy duro”.

Astrid Franco, habitante del barrio La Francia, ha implementado estas metodologías con sus hijos, en su casa si cuentan con servicio de internet pero no tiene varios dispositivos tecnológicos y sus dos hijos deben cumplir sus deberes académicos “menos mal  al niño de 14 años le toca conectarse en la mañana y a la niña en la tarde porque de tocarle a los dos al tiempo me tocaría darle prioridad  al niño mayor por estar en bachillerato”, afirmó.

Alexandra Agudelo, Secretaria de Educación de la Alcaldía de Medellín señaló que para aquellos que no tienen conectividad, una opción es a través de la televisión, por el canal Telemedellín se transmiten contenidos pedagógicos de áreas del conocimiento como tecnología, lengua castellana, ciencias naturales, ciencias sociales, matemáticas, lengua extranjera y artística”. Además agrega que se apoya la formación con textos, módulos, guías y demás impresos que son entregados por medio de citación a las instituciones educativas para evitar aglomeración de personas.

Es mejor ver el tablero

Isabella Londoño, está en tercero de primaria en la Institución Educativa Villa del Socorro, estudia en casa de 12:30 p.m. a 5:30 p.m., la información le llega al grupo de WhatsApp de la mamá, la ponen a resolver, hacer preguntas, buscar, sumar y restar. Sin embargo afirma que prefiere ir al colegio porque es mejor ver el tablero, además puede estar con sus compañeros, preguntar si tiene dudas y aprender más. Su hermano, Nicolás Londoño, cursa noveno grado y recibe la información de sus clases en un grupo de Facebook, también hacen videollamadas con el profesor, él les explica los talleres y ellos quedan con la tarea de resolverlo. Al igual que Isabella, él prefiere ir al colegio ya que también considera que allá aprende más, porque el profesor puede explicar mucho mejor teniéndolo ahí presente. 

En algunos casos, la cantidad de talleres a desarrollar para una semana es de diez a quince, los cuales deben resolver sin tener una explicación clara de ellos. Como es el caso de Mateo Castro, estudiante de décimo grado de la Institución Educativa Gilberto Alzate Avendaño “Nos envían talleres de repaso, guías de apoyo pero no estamos aprendiendo nada, solamente estamos copiando y pegando documentos. Nos envían a leer información, que no es irrelevante, pero no nos la están explicando y no es muy fácil aplicar todo esto porque el tiempo es limitado”, afirmó. 

Para los estudiantes estas metodologías han sido un tema difícil de afrontar, pero también es un reto diario para los docentes. Paola Betancur, enseña en la Institución Educativa Villa del Socorro, para ella ha sido un proceso de aprendizaje y cuestionamientos “en lo personal la razón de ser de mi labor está en mi aula con mis muchachos. Por otro lado la creencia,  y en  muchos casos la realidad de la falta de conectividad ha representado un enorme reto pero a su vez un gran miedo, porque no sabíamos cómo atender a todos nuestros estudiantes sin que se quedase alguno por fuera”. Señaló.

Paola agrega que “el aprendizaje puede ser posible desde la virtualidad o la presencialidad, la cuestión radica en la disciplina, por lo cual nos asalta la duda en torno a si en la presencialidad, con el apoyo del docente, muchos de  los niños y jóvenes no presentan claridad en las diferentes áreas del conocimiento; en sus casas con los pocos recursos que cuentan y muchas veces la falta de interés, ¿el aprendizaje podrá ser mejor?”.

La docente de preescolar Erika Castro, comenta que se le ha dificultado el tema de la planeación por no poder utilizar distintos materiales del aula en clase  “a veces se demora uno más preparando una clase de estas porque hay que tener en cuenta muchos aspectos. Si las familias sí tienen esos recursos que usted le va pedir en su clase, qué tipo de acompañamiento tienen los niños y las niñas, si es un adulto mayor; tener en cuenta que a veces los padres de familia no tienen manejo de la tecnología”. 

Acompañamiento familiar 

La docente Lisaned Ossa de la Institución Educativa Fe y Alegría José María Vélaz, hace un llamado a la responsabilidad que deben adquirir las familias en este proceso de aprendizaje, pues es un papel fundamental el que tienen los padres y cuidadores durante el acompañamiento de cada estudiante. A este llamado se suma Luz Marina Aristizabal, Jefe de Núcleo de la comuna, puesto que los estudiantes no tienen al docente para guiar sus actividades académicas, es importante la presencia de los padres o acudientes para el buen desarrollo de las mismas.

Astrid Franco, la mamá de Isabella y Nicolás, menciona que  “con el niño de 14 pues la verdad él hace todo solo, porque el grupo de él ya es interno y ahí se comunica con los profes. Él me muestra “ma, vea lo que hicimos hoy” y ya; pero con la niña de 8 años si todo el tiempo soy con ella para repasar todo lo que la profesora les manda y responder las preguntas sobre los talleres”. Una de sus preocupaciones es que cuando deba retomar su trabajo, ya no tendrá tiempo para ayudar a su niña y la señora que la cuida no tiene los implementos tecnológicos necesarios.

Nancy Castro, madre de Sara menciona que ella acompaña a su hija estando pendiente de que ella si revise lo que le envían, cerciorándose de que entienda lo que recibe o si no ayudarle a investigar,  “si ella está en el computador, yo le ayudo buscando también en mi celular a ver qué podemos encontrar entre las dos. Es súper importante acompañarlos porque se puede prestar para que los muchachos no se pongan a copiar y pegar y que realmente sí estén aprendiendo”.

Es importante mencionar que la comunicación constante con la Institución Educativa de los estudiantes es vital para evitar la desinformación, también para estar enterados de los horarios, la entrega de talleres de manera presencial y conocer  las novedades que se pueden presentar durante la contingencia. 

Por Lorena Tamayo y Sara Escobar

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