Más que un deporte es una familia

El basketball o baloncesto es un deporte de mucha dedicación y compromiso. Se juega entre dos equipos conformados de cinco jugadores en cancha y cinco en banca, se puede jugar en tablilla o en concreto, es un estilo de vida, al jugarlo me siento libre.

Conozco este deporte desde el 20 de abril del 2016. Ese día bajé a la cancha de La Frontera, vi unos chicos entrenando y me pareció bacano; pregunté sobre lo que debía hacer para entrenar, me dijeron llevara la fotocopia de la tarjeta de identidad, mi SISBEN o mi EPS y las ganas de practicar este deporte, hice todo lo acordado para  empezar a entrenar.

El objetivo de este deporte es obtener puntos encestando el balón en el aro. Los jugadores no pueden tener el balón cargado y caminar con él, esto serían dos faltas; se debe caminar o correr mientras rebotas el balón. Un partido tiene cuatro periodos de diez o quince minutos de juego, la puntuación se cuenta de dos o tres puntos dependiendo de la distancia del lanzamiento, si es un tiro libre cuenta como un punto.

El  baloncesto se ha convertido en una parte importante de mi vida a la que estoy totalmente entregado, me hace escapar de mis problemas cotidianos por un rato y gracias a él he conocido gente muy valiosa. Al llegar a la cancha, coger un balón y ver a tus compañeros, es inexplicable el sentimiento, es muy particular compartir con gente que le tiene el mismo amor a este deporte.

Hago práctica libre en la cancha de La Frontera con un grupo aproximadamente de 25 integrantes. Se puede entrenar de dos formas distintas, la primera es aquella que se hace con un club deportivo o entrenadores personalizados y la segunda es donde tú mismo eres tu entrenador y haces la práctica a tu manera. Yo creo que el basketball no es solo un deporte, debes ser muy atento, dedicar tiempo, compromiso y hacerlo tu prioridad.  Es difícil lograr un espacio para poder practicar este deporte en la comuna y más cuando se hace por práctica libre, en las canchas se juegan diferentes deportes, entonces hay muchas discusiones y alegatos por tener aquel espacio.

Decidí practicar este deporte ya que es de mucha destreza, agilidad, paciencia y estrategia para salir de aquella defensa que propicia un jugador contrario para no hacer un contraataque. Me motiva seguir practicándolo porque me permite tener una parte física, una parte recreativa, una parte divertida y una parte familiar ya que creas lazos afectivos con tus compañeros y con tus rivales. El basketball me ha hecho entender que no hay nada más importante que tu familia, es un deporte donde todos necesitan de todos, puedes ser un buen jugador,  puedes tener una destreza magnífica pero si no tienes un equipo o un grupo de personas, no puedes construir un ataque ni una defensa para ganar el partido.

por Juan Sossa

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